Déjà Vu: Misterios de la Mente y la Memoria Explorados

Déjà Vu: Misterios de la Mente y la Memoria Explorados

«¿Por qué ciertos momentos nos provocan una sensación de familiaridad, como si emergieran de un recuerdo lejano y difuso, similar a cómo mi antiguo mentor Moonshie lo hubiera vinculado con una existencia previa? ¿Es posible que los residuos de nuestros sueños se entremezclen en nuestra memoria, siendo activados por situaciones reales que de alguna manera se asemejan a esas ilusiones de nuestra mente?»

Así, con una prosa elegante, el autor escocés Walter Scott introdujo en 1815, en su obra Guy Mannering o El Astrólogo, lo que hoy conocemos como déjà vu, una experiencia que afecta aproximadamente al 97% de la población.

Scott estuvo cerca de acertar al sugerir que este fenómeno, caracterizado por la sensación de reexperimentar un momento presente como si ya hubiera ocurrido, se relaciona con circunstancias específicas. Lo sobrenatural y lo fantástico quedaron relegados en su narrativa. Según la ciencia actual, el déjà vu tiene una base racional, excluyendo teorías de reencarnaciones o sucesos paranormales.

Tampoco se sostiene la explicación ofrecida por Carrie-Anne Moss, en su papel de Trinity en la saga The Matrix, que describe el déjà vu como un «error en Matrix», un entorno virtual que oculta a la humanidad la dominación del mundo por parte de las máquinas. Aunque fascinante para una ficción distópica, esta idea carece de fundamento científico.

Las Hipótesis Científicas

La ciencia contemporánea sugiere que el déjà vu resulta de un cotejo instantáneo que realiza el cerebro entre una vivencia pasada y la actual, siendo clave -y aquí reside la novedad- la similitud en la organización espacial de elementos como muebles, objetos y personas.

Walter Scott intuitivamente acertó al considerar que los objetos pueden desencadenar ciertas sensaciones. No obstante, en su época era impensable que la disposición de los objetos y la decoración en un espacio determinado pudiera ser crucial en la sensación de reexperimentar un momento.

“Aún hay mucho por descubrir sobre el déjà vu, pero la similitud en la organización espacial de dos escenarios, uno pasado y otro presente, parece jugar un rol fundamental en su aparición”, señala Anne Cleary, de la Universidad Estatal de Colorado, EE. UU., y autora de recientes investigaciones sobre el tema.

“En nuestro estudio, utilizamos la realidad virtual para situar a los participantes en diferentes escenas -detalla Cleary en un artículo para ‘The Conversation’-. Así, pudimos alterar los ambientes en los que se encontraban: algunas escenas mantenían la misma configuración espacial pero diferían en otros aspectos. Tal como anticipamos, el déjà vu era más probable en escenas con una organización similar a una previamente vista pero no recordada por los participantes”.

Encuentros Familiares Inesperados

Imagina entrar a un café por primera vez y sentir que ya has estado allí. Esta sensación es una ilusión creada por tu mente, que asocia el arreglo de los elementos del lugar con recuerdos previos de espacios similares.

Este fenómeno, aunque puede parecer una mera anécdota sobre una experiencia común a casi todos, revela aspectos importantes sobre cómo funciona la memoria. Demuestra la interacción entre la percepción espacial y sensorial del cerebro y cómo se pueden gatillar recuerdos bajo ciertas circunstancias.

Este entendimiento es crucial para la ciencia, especialmente en la búsqueda de tratamientos para enfermedades como el Alzheimer, que afectan la capacidad de retener recuerdos.

Repitiendo el Pasado

Históricamente, la sensación de «ya haber vivido esto» se limitaba a debates filosóficos o espirituales, con San Agustín siendo uno de los primeros en describirlo como un fenómeno de recuerdos ilusorios.

El desarrollo de la neurología permitió explorar estos misterios desde una perspectiva científica, especialmente a través de estudios sobre la epilepsia. Se descubrió que las alteraciones en el lóbulo temporal del cerebro pueden inducir más episodios de déjà vu, ya que esta área gestiona la información sensorial y la organización de recuerdos.

Además, hay casos donde el déjà vu se convierte en una experiencia recurrente, llevando a algunos a vivir en un constante «Día de la Marmota». Investigadores de Leeds comenzaron a estudiar este fenómeno más a fondo en 2006.

Chris Moulin, del equipo de Leeds, se encontró con casos extremos de déjà vu, donde pacientes creían haber visitado lugares o conocido a personas antes, incluso proporcionando detalles de encuentros inexistentes.

Para algunos, esta sensación constante transformó actividades cotidianas, como ver televisión, en experiencias de repetición insoportables, señalando que el déjà vu crónico puede tener consecuencias serias para la calidad de vida y la salud mental.

Caso Inédito en Leeds: Déjà Vu en un Paciente Ciego

En Leeds, se documentó un caso excepcional de un hombre ciego experimentando déjà vu, algo nunca antes reportado en la ciencia, según O’Connor. «Este caso puntual desafía la hipótesis tradicional del desfase en la transmisión óptica», comentó O’Connor, cuyos hallazgos se publicaron en «Brain and Cognition».

La teoría clásica sugería que un desfase en la recepción de imágenes entre los ojos provocaba la impresión de ver algo por segunda vez.

Sin embargo, el paciente ciego de Leeds vivió episodios de déjà vu a través del olfato, oído y tacto. Situaciones como ajustar el cierre de su chaqueta mientras oía una melodía específica o escuchar una conversación mientras sostenía un plato en un restaurante abarrotado, le provocaron esta sensación.

Explorando el Déjà Vu

El equipo de Leeds Memory Group utilizó la hipnosis para implantar memorias en los sujetos, tales como jugar un juego o ver una palabra en un color específico. Posteriormente, se sugería a los participantes recordar o olvidar ese recuerdo, lo que podría inducir un déjà vu al reencontrarse con el juego o la palabra.

Otros investigadores provocaron déjà vu mediante realidad virtual. Un estudio en el videojuego «Sims» mostró que los participantes experimentaban déjà vu al navegar por escenas diseñadas para replicar la disposición espacial de otras, como transformar un jardín en un depósito de chatarra manteniendo el mismo diseño.

La mayoría de las teorías científicas concuerdan en que el déjà vu surge cuando ciertas áreas cerebrales, como el lóbulo temporal, activan las regiones frontales, indicando la repetición de una experiencia previa. Esto ocurre ante situaciones similares a recuerdos auténticos pero incompletos, llevando al cerebro a reconocer paralelismos con experiencias pasadas y generando una inexplicable sensación de familiaridad.

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