Ayuno y Reducción de Inflamación: Estudio de Cambridge

Ayuno y Reducción de Inflamación: Estudio de Cambridge

Científicos de la Universidad de Cambridge han revelado el mecanismo mediante el cual el ayuno puede disminuir la inflamación, centrando su estudio en el ácido araquidónico, un avance prometedor para abordar enfermedades crónicas.

El ayuno intermitente, una práctica cada vez más popular, podría tener bases científicas sólidas según investigaciones recientes. Un grupo de investigadores de la Universidad de Cambridge, liderado por Clare Bryant del departamento de medicina, ha identificado cómo el ayuno puede atenuar la inflamación en el organismo.

Este proceso se atribuye al incremento de ácido araquidónico en la sangre durante períodos prolongados de ayuno, sustancia conocida por sus efectos antiinflamatorios. Este descubrimiento se ha publicado en la revista Cell Reports el 23 de enero.

El estudio de Bryant se centra en el «inflamasoma», un sistema de alerta celular que activa la inflamación en respuesta a daños o enfermedades. Aunque la inflamación es un mecanismo de defensa natural, su desregulación puede contribuir al desarrollo de diversas patologías.

«Una pieza clave en este rompecabezas es el inflamasoma NLRP3, que juega un rol crucial en enfermedades significativas como la obesidad, la aterosclerosis, y trastornos neurodegenerativos como el Alzheimer y el Parkinson, prevalentes especialmente en las sociedades occidentales», señala Bryant.

Aunque se conocía que el ayuno modula la inflamación, el mecanismo subyacente permanecía desconocido. El equipo de Bryant analizó muestras sanguíneas de 21 individuos antes y después de un ayuno de 24 horas, observando un aumento en los niveles de ácido araquidónico durante el ayuno, que disminuyeron tras la ingesta de alimentos.

Los experimentos demostraron que el ácido araquidónico inhibe la actividad del inflamasoma NLRP3, contradiciendo la creencia previa de que este ácido aumentaba la inflamación.

«Esto podría explicar cómo modificaciones en nuestra dieta, especialmente el ayuno, nos protegen contra la inflamación, particularmente la asociada a dietas occidentales ricas en calorías», explica Bryant.

Sin embargo, el potencial del ayuno para prevenir o tratar enfermedades aún es incierto debido a la breve duración de los efectos del ácido araquidónico.

No obstante, «nuestro estudio contribuye a la creciente evidencia que destaca los beneficios de la restricción calórica para la salud», mencionó Bryant. «Indica que practicar el ayuno de manera regular y sostenida podría ser efectivo para mitigar la inflamación crónica vinculada a estas enfermedades. Es una posibilidad bastante prometedora».

Por otro lado, el exceso en el consumo de alimentos altos en calorías podría tener el efecto opuesto, intensificando los procesos inflamatorios y favoreciendo el surgimiento de diversas patologías.

«Puede existir un equilibrio, similar al yin y yang, donde el exceso de lo malo intensifica la inflamación, mientras que la moderación la reduce», añadió Bryant. «El ácido araquidónico podría ser uno de los mecanismos mediante los cuales ocurre este fenómeno».

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